Salto cuántico es una frase que se usa para referirse a un crecimiento fuera de toda proporción con respecto a lo que anteriormente veníamos haciendo. Siempre buscamos crecer y avanzar hacia el éxito, para ello debemos tener claro que lo más difícil por atravesar está dentro de nosotros.

Es importante reconocer las ataduras que tenemos para asimilar y transformarlos en algo positivo. A continuación las más importantes:

Debemos ser capaces de cuestionar la manera de como vemos el mundo, cuando tú cambias lo que tú crees, tú cambias lo que tú haces. De hecho, nuestras creencias nos llevan a actuar de la manera como actuamos todos los días hasta que esas acciones repetidas van formando nuestros hábitos.

El hábito es lo que hacemos automáticamente y no tenemos la necesidad de pensar en cómo lo vamos a hacer. Más del 80% de lo que hacemos, es sin darnos cuenta y esto es producto de nuestros hábitos. Cuando nuestro cerebro se enfrenta a alguna situación similar a nuestros hábitos actuamos de forma inmediata siendo el resultado similar a nuestra vida.

Aristóteles decía “Todo lo que te lleva al éxito o te arrastra al fracaso son todas aquellas cosas que hacemos sin que nos demos cuenta”, somos producto de nuestros hábitos.

Tenemos paradigmas que son limitantes y otras que nos ayudan a mejorar, pero la gran verdad es que mientras más seamos capaces de romper nuestros propios paradigmas, podemos vislumbrar mayores posibilidades. Si queremos mejorar cualquier aspecto en nuestra vida tenemos que ser capaces de desafiar nuestros profundos paradigmas.

La única diferencia que existe entre una persona que fracasa y una que triunfa son los hábitos que somos capaces de cultivar y una persona de éxito tiene hábitos muy diferentes de una persona que fracasa.

Está en nosotros encaminar nuevos hábitos basado en una motivación valiosa para mejorar nuestra calidad de vida y la de nuestra familia.

Escribe: César Peña  – Guardián de la Cultura Liderman.

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